Balneario de Alange: Historia, Salud y Bienestar en el Corazón de Extremadura

En plena Extremadura, a pocos kilómetros de Mérida, se encuentra el Balneario de Alange, un oasis termal de primer nivel donde se fusionan historia, paisaje, salud y bienestar.
Este emblemático complejo termal, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como parte del conjunto arqueológico de Mérida, ofrece una experiencia única: sumergirse en aguas mineromedicinales milenarias mientras se respira tranquilidad y se respeta la tradición.
Si buscas un destino donde descansar de verdad, cuidarte y desconectar del mundanal ruido, Alange es una apuesta segura.

Un lugar que combina siglos de sabiduría termal con el confort de las instalaciones actuales, todo ello en un entorno natural y cultural privilegiado.
Ubicación
Situado en la provincia de Badajoz, a unos 22 km de Mérida, el pintoresco pueblo de Alange se alza junto al embalse que lleva su nombre, rodeado por sierras suaves, ríos como el Matachel y paisajes que invitan a la calma.
Está ubicado a una altitud de aproximadamente 323 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en un enclave privilegiado tanto por su clima como por su accesibilidad.
Se accede fácilmente por carretera, y su cercanía con Mérida lo hace perfecto para combinar una escapada cultural con una experiencia de bienestar.
Muchos visitantes optan por pasar el día explorando los tesoros romanos de Mérida y culminar la jornada en las aguas termales de Alange. Una combinación perfecta entre historia y descanso.
Breve historia

El Balneario de Alange no es un invento moderno del turismo de bienestar.
Muy al contrario, sus orígenes se remontan a la época del Imperio Romano, concretamente al siglo III después de Cristo.
Fue el patricio Licinio Sereniano quien mandó construir las primeras termas tras ver cómo su hija, Varinia Serena, sanaba gracias a las propiedades de estas aguas.
Las estructuras originales incluían dos salas circulares cubiertas con cúpulas abiertas en la parte superior para dejar pasar la luz natural, y estaban dedicadas a la diosa Juno.
Tras el declive romano, las termas siguieron usándose durante la época visigoda y más adelante bajo dominio árabe.
De hecho, el nombre “Alange” proviene del árabe y significa “Agua de Alá”, lo que da cuenta de la importancia de este enclave a lo largo de los siglos.
En el siglo XIX, el médico Abdón Berbén y Blanco impulsó una profunda reforma del balneario.
Fue en ese momento cuando se añadieron instalaciones como bañeras de mármol, galerías de duchas y jardines al estilo romántico.
La infraestructura termal fue ganando popularidad hasta que, a mediados del siglo XX, comenzó a atraer a viajeros de toda España interesados en las propiedades curativas de sus aguas.
Ya en tiempos recientes, se han hecho importantes inversiones para modernizar el complejo sin perder el respeto por su historia.
En 1989 se inauguró el Hotel Varinia Serena y en 2006 el Gran Hotel Aqualange.
Hoy, el Balneario de Alange combina su pasado romano con una moderna oferta turística y médica que lo convierte en una referencia nacional del termalismo.
Propiedades del agua

El alma del Balneario de Alange está en sus aguas.
Declaradas mineromedicinales por su composición singular, surgen de manera natural a unos 28 grados centígrados.
Su temperatura constante y su riqueza mineral hacen que estas aguas sean muy valoradas desde hace siglos.
Se trata de aguas oligometálicas, radiactivas de tipo radónico, bicarbonatadas, cálcicas y magnésicas.
Entre sus principales beneficios destacan sus propiedades antiinflamatorias, analgésicas y sedantes.

Se recomiendan especialmente para el tratamiento de enfermedades del sistema nervioso, afecciones respiratorias, reumatismos, problemas dermatológicos, trastornos ginecológicos y del aparato locomotor.
Muchos visitantes acuden al balneario buscando alivio para dolencias como la artrosis, fibromialgia, problemas musculares o nerviosos, así como para recuperar movilidad tras intervenciones quirúrgicas.
También se ha comprobado su utilidad en el tratamiento de cuadros de ansiedad, insomnio o estrés, gracias a su efecto relajante natural.
Eso sí, como en todo tratamiento médico, conviene tener en cuenta ciertas contraindicaciones: no está recomendado para personas con enfermedades graves del corazón, infecciones activas, tumores sin tratar o en fases agudas de enfermedades crónicas.
Por ello, es habitual que el equipo médico del balneario realice una primera evaluación antes de iniciar cualquier tratamiento.
Instalaciones y piscinas

El Balneario de Alange cuenta con una amplia oferta de espacios termales que combinan tradición e innovación.
El corazón del complejo son las dos termas romanas originales, con sus bóvedas circulares y un ambiente único que te transporta en el tiempo.
Allí puedes sumergirte en las mismas aguas que utilizaron los romanos hace casi dos mil años.
Además, el balneario dispone de modernas instalaciones que incluyen:
- Piscinas termales interiores y exteriores, ideales tanto para relajarse como para realizar ejercicios terapéuticos.
- Duchas escocesas y circulares, que combinan chorros de agua fría y caliente para estimular la circulación.
- Baños de burbujas, hidromasajes y bañeras individuales, adaptadas a diferentes necesidades terapéuticas.
- Cabinas de inhalaciones y aerosoles, indicadas especialmente para afecciones respiratorias.
- Envolturas corporales con fangos termales, algas o chocolate, que combinan beneficios estéticos con propiedades terapéuticas.
- Tratamientos de belleza, masajes, exfoliaciones y oxigenación facial, ideales para quienes buscan cuidarse por dentro y por fuera.
- Galerías históricas de duchas y bañeras de mármol, restauradas con mimo para conservar su estilo decimonónico.
El complejo también cuenta con jardines, rutas de senderismo que parten desde el propio balneario, instalaciones deportivas y zonas de descanso al aire libre, lo que lo convierte en un espacio integral para el bienestar.
Hoteles
Hotel Varinia Serena (3★)

Con encanto y sabor tradicional, el Hotel Varinia Serena es ideal para quienes buscan tranquilidad en un ambiente clásico.
Inaugurado en 1989, cuenta con 35 habitaciones acogedoras, todas ellas con vistas al parque o al pueblo.
El edificio conserva su arquitectura tradicional y está conectado directamente con el balneario, lo que lo hace especialmente cómodo para quienes realizan tratamientos.
Es una opción perfecta para quienes prefieren un alojamiento funcional, cálido y con historia.
Gran Hotel Aqualange (4★)

Más reciente y con un enfoque más moderno, el Gran Hotel Aqualange abrió sus puertas en 2006.
Sus 86 habitaciones están diseñadas para ofrecer el máximo confort.
Cuenta con amplias zonas comunes, piscina, gimnasio, jardines privados y acceso directo al balneario.
Está orientado a un público que busca un plus de comodidad y servicios más completos.
Ideal para escapadas de relax en pareja o estancias largas centradas en la salud.
Restaurante: Bar del Parque

El Bar del Parque es el restaurante del complejo, y cumple con creces las expectativas del visitante exigente.
Ofrece una carta basada en la cocina mediterránea y extremeña, con ingredientes frescos, de temporada y de proximidad.
Desde desayunos completos hasta cenas relajadas, pasando por tapas y raciones al estilo local.
El ambiente es agradable, con posibilidad de comer en el interior o en su terraza ajardinada.
El servicio es amable, eficiente y acostumbrado a tratar con clientes que buscan tranquilidad, lo que hace del restaurante el complemento perfecto para una estancia en el balneario.
Puntos de interés cercanos
Además de disfrutar de las aguas, el entorno de Alange ofrece múltiples atractivos para los visitantes:
- Castillo de Alange: ubicado en lo alto del cerro de la Culebra, este castillo de origen árabe ofrece unas vistas espectaculares del pueblo y del embalse. Se puede subir a pie en una ruta sencilla y muy recomendable.
- Embalse de Alange: perfecto para pasear, practicar deportes náuticos como piragüismo, paddle surf o simplemente contemplar las aves que habitan la zona. Es uno de los paisajes más bonitos del entorno.
- Iglesia de Nuestra Señora de los Milagros: de estilo gótico-mudéjar, está considerada Monumento de Interés Histórico Artístico. Merece una visita por su riqueza arquitectónica y su ambiente recogido.
- Mérida: a apenas 20 minutos en coche, la capital de la antigua Lusitania romana es una joya arqueológica. Su teatro romano, el anfiteatro, el puente sobre el Guadiana o el museo nacional son visitas obligadas si estás en la zona.
Consejos prácticos para el visitante
- Época ideal para ir: el balneario suele abrir desde marzo hasta noviembre, por lo que primavera y otoño son momentos especialmente agradables para visitarlo. En verano, el entorno del embalse invita a complementar el termalismo con actividades al aire libre.
- Reservas: es recomendable reservar con antelación, especialmente si se desea combinar alojamiento y tratamientos. Muchos paquetes ofrecen precios especiales o descuentos por estancias de varios días.
- Qué llevar: bañador, chanclas, gorro de baño, toalla o albornoz. Aunque muchos servicios están incluidos, siempre viene bien llevar tu propio equipo personal.
- Consulta médica: en caso de tener alguna afección médica importante, conviene consultar previamente con el equipo del balneario para valorar la idoneidad de los tratamientos.

El Balneario de Alange es mucho más que un destino para relajarse.
Es historia viva, es salud, es cultura, y sobre todo, es una experiencia auténtica.
Aquí el tiempo parece detenerse, el cuerpo se alivia y el alma encuentra un respiro.
Con unas aguas únicas, una oferta termal completa, dos hoteles de calidad, gastronomía local y un entorno natural de gran belleza, Alange es el lugar perfecto para reconectar contigo mismo, descansar de verdad y descubrir que el bienestar también puede tener raíces milenarias.
